y su posible competencia con los cultivos alimentarios ya hablé en este post. Se trata de un tema  muy controvertido, y preocupante en los países donde no está garantizada la seguridad alimentaria de la población. Sin más, os dejo con “quiero ser tortilla”.

 

Estrenando la vida

Hace una semana, tempranito, asomó su escaso medio metro al mundo. Despues de unos días de dudas respecto a la ruta de salida, se decidió a explorar sin ayuda, iniciando un proceso que llevó a su mamá a la sala de partos y a él, a un nido, sin ser pollito. 

El domingo pasado me acerqué al hospital con muchas ganas de que sus papás me presentaran al pequeño aventurero. Me acerqué a su carita y le olí la piel. Que nuevita. Le hablé al oido, bajito, para no saturar sus diminutos oídos, tratando de que para él sonara como cuando le hablaba a través de la barriga de su mamá. El pequeño giró su cabecita y me miró con sus ojillos brillantes recién estrenados. Pareció decir…ah, eres tú! Se puede ser tan pequeñito y tan dulce?

Bienvenido al mundo…Dieguito!!!!

Muy funky

Ayer estuvimos viendo un concierto de un grupo de funky-soul en una sala madrileña

Interesante el coro femenino blanco, vestido enteramente de negro, y voz del mismo color. Coreamos con ellas “Dog child, dog chiiiiiiiild”, yo emperrada en llegar hasta los agudos, sin conseguirlo. Me imaginé en ese escenario contoneando la cadera y marcando el compás chasqueando los dedos pulgar y corazón. El cantante, dicharachero, nos regaló su naturalidad en el escenario. Mucho gallego presente y una historia de una ostra envenenada de boca (y en boca) de un bilbaino. Estaba sonando (para mi) potente. Le transmití a M. mi inquietud sobre la historia del funky en España, en concreto con letras en español. Hablamos (en mi caso desde la ignorancia, la verdad, pero últimamente me atrevo con todo) de que es complicado hacer letras que encajen en este ritmo y se tiende a traducir canciones en lengua inglesa, con lo que el resultado es poco convincente. Convinimos que parece complicado hacer letras para funky propiamente en español (*).

A no ser que…las letras sean ligeras y divertidas, pensé. En plan: “Ayer encontré una araña en mi garaje, beibiiiiiiiiiiiiiiii”. O: “Me resbalé en la bañera, tropecé con mi patito de goma. El coro: Patiiiiiiiiiiiiitoooooooo. O el Lagartija blues. Sí, ayer estaba inspirada. Y de hecho (me) prometí escribir una canción funky en español, o varias. Algo me dice que el zoo podría ser un lugar adecuado para inspirarme.

También hicimos un descubrimiento interesante: caímos en la cuenta que un señor VIP que seguía una línea amarilla con traje negro y deportivas blancas publicó un disco cuando menos interesante, a la luz de lo que estábamos comentando. Venga, os invito a un cubatita de ron.

 

(*) Nota: De nuevo lanzándome a la piscina, basándome en el sentido común. Bueno, en realidad, es que me encanta lo de convenir con alguien, sobre todo en forma de pregunta retórica: convendrás conmigo que..????.

Así he iniciado mis pesquisas sobre esta ciudad.potawatomi_rain_dance.gif

He buscado Chicago en internet y he descubierto que está en Illinois. He buscado Illinois en internet y he descubierto que se pronuncia ˌɪ.lɨˈnɔɪ y que la capital del estado es Springfield. He buscado Springfield y he descubierto que su principal industria es la fábrica de cervezas Duff.

En fin. He decidido centrar mi búsqueda en Chicago y he descubierto que en la Ciudad del Viento hay un 35% de población negra, otro 30% de población blanca, y casi otro 30% latinos (hispanos, vaya). Los asiáticos son los que están un poquito más solos: un 5% (ahora, en una ciudad de casi 3 millones de habitantes, eso son muchos restaurantes chinos, eh?) (Esto es lo que se llama un prejuicio. Perdón por la licencia). Pero esto no siempre fue así: los primeros chicaguenses o chicaguinos fueron los indios Potawatomi. Cuando los USA ya eran los USA, los nativos americanos les cedieron este territorio a orillas del lago Michigan. Pero antes, le pusieron el nombre. Chicaugou = poderoso, fuerte
Luego están los Chicago Bulls…pues claro. Jordan.

Smashing Pumpkins y la música Gospel salieron de Chicago.. (pero no a la vez)

Y ahora Dani está allí. Y debe estar pasando un frío de la leche (mínimas de 20 bajo cero en invierno). Abrígate Dani.

PD. Quique no es de Chicago, pero me gusta esa canción

Next Page »