…Sus, por arrastrarme al concierto de las Ventas ayer viernes. Era lo último que esperaba hacer. De estas veces que la vida te sorprende, supongo. Con anécdota incluida, que paso a relatar.

En mi primera maniobra de aproximación a las Ventas llevaba un mini de cerveza en la mano, por aquello de hacer el tiempo de espera en la cola más ameno. Al cruzar el último semáforo llegando a la monumental, fui interceptada por un policía quien muy amablemente me informó sobre la legislación existente en relación con el consumo de alcohol en la vía pública. Qué vergüenza. Tuve un primer impulso de bebérmelo allí mismo, supongo que asimilando la situación a un control en el aeropuerto. Menos mal que desestimé la idea…al agente podría haberle resultado provocadora mi actitud. Me instó a tirar el líquido allí mismo, o bien volver al bar donde lo había comprado. Decidí volver. En mi segunda maniobra de aproximación a las Ventas a ningún policía le importó que llevara la cerveza puesta.

Pasando al concierto, para mi sorpresa conozco bastantes temas de Rosendo y me desgañité y moví el pelo hacia los lados mientras trataba impresionar con mi técnica de air guitar. Barricada, ya más tranquilas sentadas en las gradas, pero igualmente vibrante.


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